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Alexander López es
profesor titular de la
Universidad Central de
Venezuela.

How to cite this review:
López, Alexander.
"Johan Gotera.
Severo Sarduy: alcances de
una novelística y otros
ensayos.
Caracas: Monte
Ávila Editores
Latinoamericana, 2005".  
Dissidences.
Hispanic Journal
of Theory and Criticism
.
On line. Internet:
15/12/08
(http://www.dissidences/
4ReviewLopezGotera.
html)
"El nexo entre
el escritor
y el discurso literario
se muestra como
continuidad
discursiva, es decir,
la afirmación de la
vida como
composición textual,
como literatura no
inventada o escrita
en primer término
sino vivida y vuelta
a vivir por medio
de experiencias
lacerantes.
Para ello tiene
que ocurrir una
superación de la
vivencia simple,
es decir,
el alejamiento
de  “la masa amorfa
del lenguaje
informativo”,
para que
se produzca una
inscripción, una
confluencia
prodigiosa
de lenguajes"
Johan Gotera
Severo Sarduy:
alcances de una novelística y otros ensayos
Caracas: Monte Ávila Editores Latinoamericana, 2005
D
n
La aparición de un libro sobre Severo Sarduy es una ocasión para que se desplieguen
versiones de una literatura y de una vida literaria (verosímilmente, partes de un mismo
discurso). Sin embargo, lo que crea más expectativa, particularmente en la obra que
presentamos, no es la reseña de los recorridos literarios de Sarduy sino el encuentro con  la
invención del escritor (en este caso, la invención de Sarduy, él mismo como parte de un
texto, vivido y no sólo inventado), lo cual se extiende hacia las historias relacionadas con el
significado de esa invención. Así, la exploración parte de la semblanza de un escritor para
dirigirse hacia el cuestionamiento de la cultura que, como dice el autor, es “la reevaluación
de nuestra historia, del texto de nuestra cultura y de nuestras íntimas ilusiones nacionales”
(Gotera  9).

La obra a la que nos referimos es  
Severo Sarduy: alcances de una novelística y otros ensayos,
del escritor Johan Gotera, nacido en Maracaibo, Venezuela,  en 1974 y ganador con este libro
del premio Monte Ávila de Ensayo para Autores Inéditos 2005. Con esta publicación el autor
demuestra madurez y particularmente una dirección crítica fecunda.  

Desde el inicio, la atención se posa en el discurso literario y en especial en el discurso sobre
América Latina. Se trata de temas recurrentes que son examinados con conciencia de la
multiplicidad como punto de partida. Sarduy es un escritor reconocido y discutido en   
diversos contextos. Sin embargo, ese reconocimiento no ha impedido la incomprensión y los
extrañamientos que de alguna manera repiten distancias culturales y literarias. La
multiplicidad también tiene que ver con un autor que fue capaz de cultivar manifestaciones
estéticas e intelectuales como la narrativa, la poesía, el ensayo, el teatro, el guión radiofónico,
la entrevista y también de alguna manera la pintura.

El libro que reseñamos resalta la apropiación de formas del lenguaje transfiguradas que en
Sarduy apuntan hacia la unidad de la literatura y todas las formas del arte y de la cultura. De
algún modo Sarduy practicó la diversidad a pesar de esa unidad, es decir, fue multifacético.
Justamente, lo que permitió toda esa gama de dedicaciones fue que él mismo sufrió la
metamorfosis; por lo cual todas sus historias son finalmente revelaciones del discurso de lo
vivido e interpretado como una unidad de la conciencia que es múltiple y explícitamente
trágica en Sarduy. Esto es lo más característico de un intelectual que puede considerarse un
artífice del discurso en el tiempo de mayor lucidez sobre la definitiva importancia del
discurso. Algo que Gotera trata muy bien en su obra.

Entre los aportes de Gotera hay dos que sobresalen por la importancia para el estudio de la
obra novelística de Sarduy. En primer lugar, reconoce el valor asociado a un autor ya
considerado fundamental para las letras de nuestro continente. Este primer aspecto es muy
importante en la medida en que se hace por medio de una valoración de la literatura más
allá de toda complacencia motivada por factores anecdóticos y por las circunstancias que
marcaron la vida del autor (aspectos que son interesantes y muy discutidos en diferentes
ambientes; sabemos que Sarduy es un escritor polémico y polisémico). La vida de Sarduy
está llena de esos episodios que pueden derivar en una atención merecida. Este aspecto vale
la pena resaltarlo ya que el ensayo se basa en un trabajo crítico muy cuidadoso y dotado de
categorías muy a propósito de un autor y una obra literaria particularmente exigentes. En
este sentido, la oportuna referencia a los temas recurrentes de Sarduy supera la tentación de
las intrigas, porque lo que realmente sobresale es la construcción de un relato personal que
a su vez forma parte de un texto más amplio: las obsesiones de Sarduy en relación con el
cuerpo, la muerte, los malentendidos, el travestismo entre otros, pero que se extiende hacia
las preguntas elementales sobre América Latina.

El otro aporte que nos interesa destacar es la valoración de la literatura de Sarduy como un
sistema crítico que somete la historia de América Latina a un examen despiadado, con lo
cual Gotera se aproxima a temas cargados de la peculiaridad de la escritura y la estética del
autor y que son examinados de una manera muy sistemática. En este plano, el ensayo pone
de relieve el papel de la literatura de Sarduy como cuestionamiento de corrientes literarias
que efectivamente tuvieron un éxito sin precedentes. Gotera refleja muy bien a un escritor
que no sólo rechazó las tradiciones de quienes le antecedieron sino también las de algunos
de sus contemporáneos. En ese contexto, las preguntas dirigidas hacia el
boom son
finalmente manifestaciones contra la posibilidad de contar una historia racional y autorizada
desde las letras del continente. Quizás lo más sugestivo radique en la constatación de que al
situarnos frente a nuestra historia no estamos ante una gesta heroica sino trágica, de nuevo
tanto en lo individual como en lo que concierne a América Latina:

Sarduy revelará para la literatura latinoamericana que nuestro origen descansa sobre un error azaroso,
un malentendido, una contaminación de imaginarios, con lo cual se adscribe, si nos atrevemos a
atender las entrelíneas de nuestra historia, a esa otra tradición de ocultamiento, ficcionalización y
agresión contra lo real que se funda en el momento genésico del Muevo Mundo, cuyas repercusiones se
extenderían hasta épocas mentales muy recientes (Gotera 4
)

Los dos puntos (Sarduy y el discurso literario) confluyen en el reconocimiento de un autor y
su literatura, pero concebidos como textos que merecen la lectura detenida, para producir el
placer de la textualidad pero también para inducir el padecimiento de la vida personal y
literaria tanto del escritor como del lector:

La obra impugnadora de Sarduy opera en el panorama literario hispanoamericano a modo de espejo
donde se invierten los paradigmas occidentales. Inscrito en la línea parodiadora que recorre a
Cervantes, Góngora, Borges y Lezama,  la obra de Sarduy va a desfigurar los modelos literarios y los
arquetipos de nuestra cultura dentro de un espacio textual donde todas las referencias serán
transpuestas y desgarradas de su acostumbrada estabilidad cultural. Con el fin de perturbar la
elaboración y transmisión de lo ficticio, Sarduy introduce en la novela todo aquello que lesione su
inmunidad y funcionamiento, en nombre de la nueva dimensión novelesca que pretende crear. La
novela no es más que un objeto falso; la realidad, un conjunto de hipótesis provisionales, parecen ser
las premisas más relevantes de esta obra disolutiva y desactivadora  (Gotera 83).

El nexo entre el escritor y el discurso literario se muestra como continuidad discursiva, es
decir, la afirmación de la vida como composición textual, como literatura no inventada o
escrita en primer término sino vivida y vuelta a vivir por medio de experiencias lacerantes.
Para ello tiene que ocurrir una superación de la vivencia simple, es decir, el alejamiento de  
“la masa amorfa del lenguaje informativo”, para que se produzca una inscripción, una
confluencia prodigiosa de lenguajes:

Pero esta inscripción no es posible sin herida, sin pérdida. Para que la masa informativa se convierta en
texto, para que la palabra comunique, el escritor tiene que tatuarla, que insertar en ella sus
pictogramas. La escritura sería el arte de esos grafos, de lo pictural asumido por el discurso pero
también el arte de la proliferación. La plasticidad del signo escrito y su carácter barroco están presentes
en toda literatura  que no olvide su naturaleza de inscripción, eso que podría llamarse su
escripturalidad (Sarduy 52)

Gotera sugiere que ese arsenal de motivos e historias --el universo de Sarduy-- es un misterio
persistente.

Este libro se completa con tres ensayos breves dedicados  a Lydda Franco Farías, Armando
Rojas Guardia y César Seco. En estos ensayos Gotera reafirma su vocación como agudo
lector de las claves de la escritura; de nuevo lo encontramos en una búsqueda de los valores
de  la obra  de estos creadores venezolanos muy disímiles en su realización de la poesía pero
estudiados con la demostrada rigurosidad.


Notas


[1]
El propio Sarduy escribió: “Texto que se repite, que se cita sin límites, que se plagia a sí
mismo; tapiz que se desteje para hilar otros signos, estroma que varía al infinito sus motivos
y cuyo único sentido  es ese entrecruzamiento, esa trama que el lenguaje urde” (Sarduy 66).


Obras citadas


Sarduy, Severo. Escrito sobre un cuerpo. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1969.  
(Alexander López,
Universidad Central de Venezuela)
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